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lunes, 9 de julio de 2012

Un amor impredecible_ Duodécima parte: Andy intenta olvidar con Sally.


ANDY
- ¿Andy?
- ¿Por qué?- repetía con cansancio, al final del pasillo en un dormitorio.
- Has estado en aquella sala, y me has visto hasta la saciedad ¿Me vas a decir que nunca me has visto desecha de dolor tras acabar una clase con David?
- Pero,... Yo y mi ingenuidad siempre hemos creído que había más, siempre hay muchas más posibilidades.
- No siempre, sin embargo tienes mucha vida por delante, yo te ayudaré a hacer amigos, ya verás, será genial. Incluso creo que sé la chica que más te pega- le dije encendiendo la luz.

- Sí, yo también lo sé,... Eres tú.
- No,... Se llama Sally, es una chica muy simpática, seguro que congeniáis ¿Quieres que la llame?- dije con mi móvil en la mano.
- Permíteme un momento- se levantó como movido por un resorte, sacando una especie de linterna, que emitía un sonido relajante, y examinando mi móvil dijo - Le he hecho un par de mejoras, ahora tienes internet  gratis, y muchas otras cosas, que aunque te las explicara no las entenderías, así que ya las irás descubriendo poco a poco,... Y lo de llamar a Sally, no me importa, solo necesito su teléfono ¿Me lo dices mientras lo apunto?
- Vale ¿ya?- dije impresionada por la velocidad con que se había recuperado.
-Sí empieza.- sujetaba entre sus manos un móvil negro y algo extraño.
-666 899 110 ¿Quieres que te deje a solas?
-Quédate al menos al principio,... Por si no se cree que soy tu amigo.- dijo amigo casi al borde de la histeria.
- Pues,... Vale.
- Está dando la llamada,... ¿Hola? ¿Sally?
- Hola, sí soy yo ¿En qué puedo ayudarte?
- Soy Andy, un amigo de Agatha,... ¿Te gustaría venir a cenar con nosotros y David?
- ¿El profe que tanto le mola?- preguntó incrédula.
- Sí el mismo, quizás por eso esté más ausente,... Me gustaría conocerte más, aprovechando eso ¿tú qué opinas?- dijo haciendo una señal con la mano para echarme de su cuarto, ya fuera, me cerró la puerta, aunque me quedé para oír sus últimas palabras.
- ¿En serio? Eres increíble,... Te esperaré en la entrada, pero seguro que te guiarás, porque conoces el coche de David, hasta ahora preciosa. - terminó colgando y rebuscando con brusquedad en su armario, "eso tengo que verlo" pensé en el acto mientras subía las escaleras con una sonrisa por un trabajo bien hecho.
- ¿Ya está? - me preguntó David con un traje blanco.
- Sí, ahora tenemos un Andy contento y una comensal más, Sally.
- Mmmm,... Una doble cita, suena bien.
-¿Crees que he hecho bien?
- Sally es una buena chica, pero Andy no habla con gente de su edad desde que lo acogí. No sé como podrá acabar esta cena.
-Algo rarito si que es, Sally también lo es, a su manera, aunque estamos nosotros para ayudar ¿no?
-Solo hasta mañana, anda vamos al comedor, continuaremos hablando de esto allí.- dijo poniendo su brazo sobre mis hombros, y yo, como no, apoyé mi cabeza en él.
De repente, Andy salió disparado, tirándonos al suelo, cosa que no le importó mucho y que disculpó con un "Lo siento" apresurado mientras corría hacia la entrada. A la cual tocaban con tres toques cortos y tres toques largos. Por cierto Andy iba muy bien vestido y algo serio.
- Hola - se oyó tímidamente a Sally.
-Ho- ho- la - se quedó embobado Andy- Encantado, pasa, pasa, no te quedes ahí.
-Igualmente, muchas gracias, por cierto, me encanta la ropa que llevas.
- Gracias, tú también has venido alucinante. - dijo a la vez que la abrazaba a modo de agradecimiento.

La estampa era encantadora, Sally roja de la emoción sintió aquel abrazo como una bendición, y Andy lo recibió como una medicina, que le inundaba el alma, aunque le recordara a mí.
David y yo nos incorporamos juntos, casi sin aire de tanto reír, Andy y Sally se aproximaron de la mano.
-Hola Agatha y buenas noches profesor.
-¡Hola!
-Llámame David, si no es mucha molestia - sonreímos cómplices.
Todos, en pareja, nos sentemos en la mesa amplia, decorada y de roble, en la que Laureline colocó la comida de manera elegante y correcta, pues colocó el número exacto de platos para cuatro comensales.
Ella había comido ya, pues estaba recogiendo algunos de los platos que había utilizado.
- Buenas noches, encantada de que nos acompañes está noche señorita Sally, yo con el respeto de todos, me retiro a descansar. Si me necesitan estoy en mi cuarto.

SALLY
ANDY

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